El comercio electrónico, también conocido como e-commerce, puede definirse como la operación de compra y venta de productos y/o de servicios a través de internet, ya sea vía páginas webs o redes sociales.
Ventajas para el consumidor del comercio electrónico hay muchas. Es una forma de comercio mucho más cómoda, las transacciones son más rápidas, facilita la comparación de precios y productos y se promueve la comunicación directa entre el empresario y el consumidor.
El comercio electrónico ya era muy popular entre los consumidores antes de la llegada de la pandemia, pero con el COVID-19 esta modalidad de comercio se ha instaurado definitivamente marcando nuevos récords.
Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la facturación del comercio electrónico en España superó los 51.600 millones de euros durante el 2020, un 5,8% más que en el año anterior. El sector de actividad con mayores ingresos fue el de la moda, con un 9,8% de la facturación total. Le siguen los canales de suscripción, como Netflix o HBO, con un 5,1% de facturación, y llama la atención el tercer puesto, con un 4,9% de facturación, los juegos de azar y las apuestas.

Durante el 2021 el comercio electrónico creció en Europa un 13% más que en 2020, incluso con el fin de las restricciones que impedían a los consumidores visitar las tiendas físicas. Según el informe de Ecommerce Europe 2022, elaborado con datos de 37 países europeos, el comercio electrónico está experimentando un crecimiento estable y se ha asentado definitivamente en la economía y en la sociedad.
En España, según datos de la CNMC, el 2021 también fue un año de crecimiento para el comercio electrónico, superando los 57.700 millones de euros, un 11,7% más que el año anterior. Los sectores con mayores ingresos han sido el de las prendas de vestir, con un 8% de la facturación total, los servicios auxiliares a la intermediación financiera, con el 6,6% y las agencias de viajes y otros operadores turísticos, con un 5,3% de facturación.
Ello ha hecho que cada vez sean más las pequeñas y medianas empresas españolas que apuesten por la digitalización y trasladen su comercio al mundo digital. Tanto minoristas como mayoristas se están transformando para atraer nuevo talento y volverse más digitales y sostenibles.
De hecho, mientras los ingresos del comercio online han experimentado durante el primer trimestre del año 2022 una caída del 3% a nivel global, España es uno de los pocos países del mundo y el único en Europa en que el e-commerce ha subido en dicho periodo. En concreto, se ha producido una subida del 6% interanual con respecto al mismo periodo del año 2021.
La vertiente digital abre muchas oportunidades a las empresas, esencialmente relacionadas con la expansion de su mercado y la captación de nuevos clientes. Para que una empresa funcione correctamente de modo digital y/o sus productos y servicios lleguen a más consumidores es recomendable que estén asesoradas por abogados especializados en comercio electrónico. Estos abogados podrán ayudarte a construir una identidad de marca que es fundamental para alcanzar el éxito de un negocio digital, redactar los términos y condiciones de uso en tu página web o plataforma cumpliendo la normativa de consumo, de comercio electrónico y la normativa sectorial correspondiente; redactar los avisos legales y la política de privacidad y de cookies adecuada que cumpla la normativa sobre protección de datos personales.

